14 de junio de 2017

RetroMadrid 2017: Analizamos la Time Machine KB Classic de TOAD. Un 'todo-en-uno' a tener muy en cuenta


Retomamos nuestro último 'extra' de lo que aconteció en RetroMadrid 2017, y es que la mañana del sábado los chicos de TOAD estuvieron promocionando su última máquina: la Time Machine KB Classic. Fieles a su concepto de utilizar una Raspberry Pi como corazón de la máquina, este nuevo sistema de los asturianos mantiene la misma filosofía de producto artesanal, como en el caso de la Retroconsola Time Machine V3, pero en este caso el mando arcade se sustituye por un teclado mediante el que las sensaciones de estar frente a un ordenador antiguo se multiplican y de paso posibilitan que manejar los emuladores de ordenadores como Amiga, Spectrum o C64 sea mucho más sencillo y natural. ¡Vamos a echarle un vistazo!



El paquete incluye un mando de control tipo SNES, el adaptador de
alimentación, una tarjeta SD con todo configurado y un manual impreso

¿Un ordenador como los de antes?
Lo primero que quizás llame la atención de este KB Classic de TOAD es su configuración ‘viejuna’, es decir, todo el hardware del ordenador, incluso el teclado, están incluidos en la misma carcasa, al modo habitual de los sistemas de 8 o incluso 16 bit. En un principio puede que el teclado tipo portátil os eche un poco para atrás, pero la verdad es que tras haber estado ‘trasteando’ un buen puñado de horas no tenemos queja, y la verdad es que podríamos trabajar perfectamente desde el ordenador sin echar de menos volver a nuestro PC habitual. Es más, este texto está escrito y el artículo maquetado íntegramente desde el aparato de TOAD. Incluso las imágenes han sido ‘tocadas’ en GIMP a partir de los JPG exportados desde Lightroom en Mac. Con esto lo único que queremos constatar es que, además de ser una máquina preparada para jugar a juegos clásicos, también nos servirá para muchas más cosas, y de hecho hay cantidad de software compatible que nos espera por ahí fuera, como veremos un poco más adelante.
También está diseñada pensando en la programación y el desarrollo. Quizás no a gran escala, pero sí que es cierto que podréis crear vuestros propios programas usando por ejemplo Scratch, un popular entorno de desarrollo de videojuegos pensado para que los más jóvenes de la casa se inicien en este ‘noble’ arte, y en está última versión se ha incorporado una versión de CPCtelera o Python. Para mentes inquietas.

TOAD ha optado de nuevo por la fabricación en madera lacada

Pero centrémonos primero en su función primigenia: la de emular sistemas antiguos: “Hemos aprovechado su lanzamiento para presentar el nuevo software 3.5 que se incluirá en todos nuestros productos posteriores a Time Machine V2 de forma gratuita”, reza la web oficial de Toad, y es que posiblemente, además de la ligereza y el acabado en madera lacada de okume, la diferencia más notable con respecto a su predecesora esté precisamente en los programas que acompañan a este pequeño pero versátil ordenador. Aun manteniendo la misma filosofía que en productos anteriores (la emulación de sistemas más o menos clásicos centralizados en Emulation Station), como comentábamos antes la opción de controlar los programas mediante el teclado integrado ofrece un abanico de posibilidades mayor y más interesante para los ‘manitas’ que pululen por casa.

Emulation Station también es personalizable. Aquí con el tema
que imita el aspecto del Workbench de Amiga

Cuando abrimos el paquete TOAD ya nos proporciona una tarjeta SD que incluye todo lo necesario para que el ordenador funcione nada más conectarlo a una toma de corriente de casa y a un monitor o televisor. De hecho, incluso se han incorporado algunos juegos homebrew (también patrios) para que empecemos a disfrutar desde el primer momento en que se pone en marcha. Por si esto no bastaría, siempre podremos añadir más juegos mediante la nueva característica incorporada en el software, que permite conectarse a la base de datos TOSEC de archive.org, descargar lo que nos interese y posteriormente un script hará todo el trabajo necesario para moverlo a su carpeta correspondiente para que aparezca en el listado de títulos disponibles de los respectivos emuladores. También podemos optar por transferir nuestros ficheros desde el ordenador a la KB Classic a través de algún cliente de FTP, o bien a la vieja usanza: conectando un pendrive a alguno de los puertos USB disponibles, o en la propia tarjeta SD del sistema, aunque esto último quizás sea algo más complicado, ya que el formato de dicha tarjeta es característico de Linux y no se puede escribir en ella desde Windows o Mac de forma sencilla.

Los juegos arcade emulados por MAME perfectamente

La emulación en Raspberry Pi está bastante avanzada, y existen emuladores de todos los sistemas principales con una compatibilidad más que notable y un avance imparable por parte de la comunidad. Preinstalados en la máquina vienen ya muchísimos de estos emuladores, 40 activos simultáneamente (algo que en versiones anteriores del software era imposible): Amstrad CPC, Spectrum, MSX, Amiga, Super Nintendo, Mega Drive, Neo-Geo, NES, MAME y todas esas placas arcade emuladas… en fin, de todo y más. Los emuladores están además perfectamente configurados por defecto, y funcionan a la primera con el mando de control tipo gamepad de Super Nintendo incluido, aunque si queréis podéis configurar algún otro mando que tengáis por casa, como los 8Bitdo u otros mandos bluetooth. Por otro lado su nivel de compatibilidad es bastante alto, aunque algunos flaquean más que otros. Por ejemplo, la emulación de juegos para MS-DOS es bastante irregular, mientras que otro software para ordenadores Amiga o Atari ST también nos ha dado guerra. Ya sabéis que todo es probar, seguir intentándolo y liarnos la manta a la cabeza con aquel juego o programa que se nos resiste… Hemos llegado a probar juegos para PSX, como 'R-Type Delta' o 'Ridge Racer', con resultados francamente espectaculares.

La conversión nativa de Duke Nukem 3D a pleno rendimiento

Nos ha encantado por otro lado la inclusión de conversiones de conversiones de juegos como Duke Nukem 3D o Quake 3, que funcionan a las mil maravillas y que se pueden ejecutar también directamente desde una de las pantallas dedicadas desde Emulation Station. También es posible ‘instalar’ otros juegos, como las conversiones de Maldita Castilla o Super Crate Box para Raspberry Pi que están disponibles desde la web oficial de YoYo Games.

Tocando hasta el último parámetro
Las opciones para configurar tanto la máquina como su software, así como los periféricos que conectemos, están siempre presentes desde un menú especial dentro de Emulation Station, o bien pueden ser ‘llamados’ desde la consola o desde el entorno gráfico de Raspbian. Así pueden configurarse la WiFi de casa o un ratón inalámbrico mediante bluetooth, por ejemplo. Por el momento no hemos tenido ningún problema a la hora de hacer funcionar todo tipo de periféricos. Hay que mencionar también la incorporación de emuladores que funcionan mediante los ‘cores’ Libreto, algo menos intuitivos de personalizar en comparación con otros emuladores ‘nativos’ del sistema, pero que son el camino a seguir visto lo visto en la escena de emulación, sobre todo si tenemos en cuenta los shaders (efectos gráficos para simular tipos de pantallas y/o monitores), que no paran de aparecer, y que pretenden imitar lo mejor posible las pantallas antiguas, tenemos también entretenimiento para rato probando o incluso configurando nuestro propio shader.

El sistema puede 'indexar' los juegos, proporcionar
descripciones, carátulas, etc.

Todos los emuladores poseen un menú de configuración que puede ‘llamarse’ en cualquier momento apretando una combinación de teclas y/o botones en el mando, y a partir de ahí personalizar la experiencia lo más posible a nuestro gusto. El propio Emulation Station también es personalizable, y así hemos probado algunos temas de apariencia además del que viene por defecto de TOAD (TTM) y que son fácilmente descargables desde el menú de esta aplicación. Así, nos han encantado ‘Workbench’, con ese aspecto amiguero tan chulo, o ‘Pixel’, que también es bastante aparente y además muestra los listados de juegos que tengamos indexados con descripción y pantallas de manera muy gráfica.
De hecho, aunque desde Emulation Station tenemos a mano un universo bastante amplio de opciones, si nos atrevemos a profundizar algo más en la máquina y su sistema basado en Linux Raspbian, entonces la experiencia puede ser mayúscula gracias a la imponente función de instalación de ‘paquetes’. Así hemos instalado por ejemplo GIMP, como comentamos anteriormente, ASE Sprite, Grafx 2, Cubic Player o Milktracker.

El acabado del producto es bastante bueno,
¡aunque nos hubiera encantado que pesara un poquito más!

En la parte posterior se encuentran los conectores de A/V y fuente de alimentación


No hay que desdeñar asimismo la capacidad de la máquina como reproductor de nuestros vídeos, películas, series e incluso música. Gracias a KODI, un derivado del conocido XMBC que comenzó su exitosa andadura en los tiempos de Xbox, podréis reproducir este tipo de archivos audiovisuales desde un dispositivo externo debidamente conectado, o incluso como es nuestro caso, a través de la red interna en casa conectado a un servidor puesto en marcha por Plex en nuestro viejo, pero fiable, iMac.

Usamos para nuestras pruebas un ratón bluetooth de Apple también sin problemas

Conclusiones
La nueva Time Machine KB Classic de TOAD es una máquina de emulación compacta, versátil y muy divertida. Gracias a la configuración que trae incorporada por defecto el sistema evitaremos innecesarios líos y perder el tiempo poniendo a punto los diferentes programas, además de que la serie de juegos homebrew ya incluidos son un guiño al trabajo de la comunidad retro/indie de nuestro país y del ámbito internacional. En cualquier caso siempre tendremos la posibilidad de incorporar los juegos para los emuladores que queramos usando alguna de las múltiples posibilidades que tenemos a nuestro alcance. El corazón de la Raspberry Pi 3 es lo suficientemente potente como para que corran con fluidez la mayoría de los emuladores, y aunque personalizar las opciones de algunos de estos emuladores nos puede costar más trabajo, os aseguramos que el esfuerzo merecerá la pena. Y si queréis ir más allá de la emulación de sistemas clásicos o los juegos en general, no olvidéis que Raspbian y el hardware de la Raspberry dan para mucho. Los más manitas pueden disfrutar de lo lindo, sin duda, e incluso puede ser una interesante excusa para obtener conocimientos sobre Linux.

Disfrutando de SCUMMVM como un 'enano',
y nunca mejor dicho...

Nos hubiera encantado que la caja pesara un pelín más para dar mayor sensación de solidez, pero quizás el punto a mejorar sea la ausencia de un botón de apagado al uso, integrado en la propia máquina. Podréis apagar el sistema desde los menús por software, pero para encenderla de nuevo habrá que desenchufar y volver a enchufar. Existen soluciones para esto, pero estamos seguros de que ganaría mucho si se consiguiera integrar en la carcasa un interruptor como el que encontráramos en un Atari ST o un Amiga, por ejemplo.

Los conectores USB y el conector ethernet en un lateral. En el otro se encuentra
la ranura par ala tarjeta SD, sonde se encuentra el SO y demás ficheros

En conclusión, la KB Classic nos ha convencido muchísimo. Hemos estado ‘jugando’ con la máquina a fondo durante las últimas semanas, probando una gran parte de sus características, poniendo a prueba los emuladores y otros paquetes de software, la hemos utilizado como reproductor multimedia, para navegar por Internet, procesar imágenes, incluso escribir y maquetar este artículo, y aún así no hemos agotado sus posibilidades ni mucho menos. ¡Muy recomendable!


La Time Machine KB Classic asegura horas y horas de diversión garantizada

Más info en la web oficial de TOAD
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario